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UNA LEVE DEMORA
Son las dos de la mañana
están derribando mi puerta
un tipo chico con un pequeño bigote
y cinco o seis o más.
Escondo a mi hijo en la cocina
escondo a mi esposa entre mis manos
puedo ver sus dientes a través del ojo avizor
están tomando cerveza enlatada.
Entran gritando el nombre de mi esposa
dicen ser del vecindario
me aseguran que mi hijo es interesante
si acaso le gustaría chupárselos.
Son ya las cuatro de la mañana
Dios mío me siento tan solo!
mis vecinos cierran puertas y ventanas
tengo a ´la policía en el teléfono.
Me van a conectar con `emergencias´
va a haber una leve demora
pero debo contestar primer algunas preguntas
"Es usted negro, latino o gay?"
"Cuales son sus hobbies?"
"Ocupación y dirección electrónica"
"Tiene problemas con Impuestos internos?"
la voz me dice que debo relajarme, por favor.
"Es usted miembro de algúna organización política?"
un puntapié me derriba de la silla
"Cual es su opinión acerca del conflicto en afganistán?"
otro puntapié me quiebra la mandíbula
Tienen a mi esposa arrinconada
tengo una mano en la garganta
el teléfono cae al suelo
una navaja aparerce de un bolsillo.
Y mientras destrozan nuestro hogar
dicen que nos deben una explicación
que son de familias pobres y quebradas
que en realidad no se les puede culpar.
"Tu esposita nos calienta
y tu hijo también
los hemos visto en el supermercado
necesitamos alivio".
Mi hijo grita en la cocina
ellos me hacen señas y sonríen
"Ya! Los vamos a llevar a una fiestecita
dejemos que este hijo de puta se muera aquí"
Son las seis de la mañana
yo estoy aquí desangrándome
la voz en el teléfono aún hace preguntas
"Es usted simpatizante de la izquierda política?"
Tantos años han pasado ya
jamás volví a ver a mi hijo
mi esposa fue encontrada, no quiero comentarlo
aún vivo en el mismo lugar.
El tipo chico del bigotito
y los otros cinco o seis o más
se juntan en las esquinas del barrio
y me saludan con sonrisas amables.
De, HAZAÑAS-Ocho poemas de Ian Welden
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